Guayaquil, Ecuador. La industria de la belleza vive una transformación sin precedentes. El consumidor ecuatoriano es hoy más informado, digital y exigente: investiga ingredientes, compara formulaciones, busca respaldo científico y prioriza resultados visibles. En este escenario, la tendencia K-Beauty no es una moda pasajera, sino una nueva cultura de autocuidado basada en prevención, tecnología e...